Construido a lo largo de una red de lagunas y el mar caribe, las 128 suites de este resort están diseñadas a partir de materiales indígenas que las hacen parecer salidas de la selva. Piedra caliza, madera y agua fusionadas en armonía de manera natural. A su llegada, nuestros huéspedes son transportados en lujosos botes o carritos de golf a su santuario personal.